Cuando pensamos en comunicarnos mejor, solemos enfocarnos en “qué decir”, pero pocas veces nos detenemos a pensar en “cómo escuchamos” o en lo que dice nuestro cuerpo mientras hablamos. En esta entrada quiero hablarte de dos aspectos esenciales de la comunicación asertiva: la escucha activa y el lenguaje corporal. 1. Escucha activa: más que oír, es comprender Escuchar activamente implica prestar atención plena a la otra persona. No se trata solo de oír palabras, sino de comprender el mensaje, mostrar interés, evitar interrupciones y validar lo que el otro expresa. Una persona que escucha activamente: Hace contacto visual Asiente con la cabeza o responde con frases breves (“entiendo”, “claro”) No interrumpe Repite o resume lo que ha entendido Ejemplo: En lugar de pensar en cómo responder durante una discusión, practica el silencio y escucha lo que el otro quiere decir. Después, expresa tu punto de vista con calma y respeto. 2. Lenguaje corporal: lo que no decimos...
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